Zacoalco, cuna de los equipales

Los equipales son los asientos por excelencia de todas las clases sociales, y Zacoalco de Torres, su lugar de origen y de mayor manufactura.

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Zacoalco de Torres, Jalisco.- Indispensables en cualquier decoración que se precie de ser mexicana, los equipales son los asientos por excelencia de todas las clases sociales, y Zacoalco de Torres, su lugar de origen y de mayor manufactura.

La palabra que da nombre a estos cómodos asientos viene del náhuatl (icpalli, que signfica asiento), y alrededor de 300 familias de esa cabecera municipal, se dedican a fabricarlos y exportarlos al mundo.



Hay varias leyendas alrededor de ellos, como que el mismo Huey Tlatoani Azteca Moctezuma (no especifican si Ilhuicamina o Xocoyotzin) tenía el suyo llevado desde Zacoalco al corazón de su imperio para su uso en el palacio real mexica.

También cuentan que los dioses del panteón azteca y los chamanes usaban los equipales para sentarse.

Lo que es un hecho es que los equipales eran símbolo de poder y estatus entre las poblaciones de los territorios que luego conformaron nuestro país.

El equipal se hace con maderas de la región Centro Sur de Jalisco, justo donde se ubica Zacoalco, y tienen temporadas y años específicos para ser cortadas.

Equipal, con acabados de lujo.



La madera debe cortarse cuando hay luna llena, una creencia jalisciense que aplica en general para la tala controlada, no sólo para los equipales. La razón para ello, se cree, es que a esa hora, es el punto ideal de savia dentro de los palos de los árboles.

Si la madera se corta fuera de esa norma, o se apolilla o se pudre.

El armazón del equipal es hecho con el llamado palo dulce, mientras que las estacas están hechas de posa panal, por lo bello de su fibra.

El ixtle se usa para amarrar las junturas del equipal, y es una fibra que se extrae del maguey.

La piel que generalmente se usa para recubrir el equipal es la de cerdo, cuyos poros permiten la circulación del aire y no acaloran a quien está sentado.

Claro que no es el único material del que se echa mano, pues los equipales pueden ser recubiertos por telas coloridas y de diseños modernos.

Hay variantes en los que diseñadores modernos hacen sus propios modelos basados en el equipal prehispánico.

Pero el diseño de los equipales no está reservado únicamente para salas y sillones. Hay recámaras, cómodas, roperos y casi cualquier mueble imaginable con el patrón inconfundible del equipal integrado.

Un equipal, que además de cómodo, es económico, puede durar hasta veinte años. Por eso, vale la pena recorrer los 70 kilómetros desde Guadalajara a Zacoalco para escoger uno, o varios, en las tiendas y talleres de sus creadores.

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