La sonrisa de Ricky

El niño Ricardo, de apenas 5 años de edad, es feliz, después de haber sido adoptado por dos mujeres en Jalisco, sentando un precedente en México.

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Zapopan/Jalisco/Noticias.– Ricardo, es el primer niño adoptado por una pareja homoparental en Jalisco. Sus madres, Gabriela y Palmira, sienten «felicidad total y completa» por este pequeño de 5 años de edad que permaneció desde su nacimiento, en un albergue del Estado de Jalisco.

Ricky, -como le dicen de cariño-, fue abandonado por su madre biológica en la vía pública en noviembre del 2015, cuando apenas tenía dos días de haber nacido.

Gabriela Flores, contó que fue voluntaria de la Casa Hogar donde conoció al que ahora es su hijo. Entonces era un bebé.

«Yo sabía que no los puedes escoger, pero fue muy chistoso, porque todo, gracias a Dios se fue acomodando para que las cosas se pudieran dar con ese niño. Cuando lo conocí no era un niño liberado por el Estado. No era opción«.

En esa Casa Hogar, dijo, fue donde cambió la percepción que tenía de la adopción.  «Conocer los casos, la causa del albergue, eso me abrió a un mundo totalmente nuevo y diferente. Fue cuando empecé con la espinita de querer adoptar«, confió.

Luego, habló con su pareja Palmira Martínez, y juntas decidieron ser una familia de tres. Iniciaron el proceso, y «cuando se nos asigna a Ricardo, que lo conocimos, y -más a fondo en las convivencias-, dijimos: wow, wow. Este niño, está hecho para nosotras. Emana felicidad y nos llena el corazón«.

Ricky es amoroso, le gusta ser apapachado y escuchado.  Cuando iniciaron los acercamientos costó un poco de trabajo.

Al principio, -y al estar en otro ambiente diferente al albergue-, «era un niño retraído, se le notaba poca confianza en él, y hasta cierto punto temeroso, porque lo estabas cambiando de su entorno usual«, reconoció Gaby.

Ahora, «hemos notado un cambio inmenso en muy poco tiempo, después de la convivencia, se nota un poco más confiado, más seguro, súper atento. Yo digo que es un niño tranquilo y feliz. Tiene muchas habilidades«, presumió su madre.

Es más, ya hasta piensa que quiere ser de grande: astronauta. Dice que quiere ir a la luna, y luego chef o constructor. «Me dice chi«, expresó emocionada.

Si Ricky, cuando crezca quiere conocer cuál es su origen, lo podrá hacer. “Él es la única persona que va poder acceder a su expediente”.

Gabriela, es originaria de la Ciudad de México y servidora pública. Palmira Martínez Gallardo, nació en Guadalajara, y se dedica a la mercadotecnia.

¿Piensan adoptar a otro?, cuestionó MetrópoliMx Jalisco: «Lo hemos platicado, ahorita es un súper cambio, porque las dos trabajamos, acabamos de emprender un negocio, y estamos adaptándonos a esta vida de tres, y porque no, si se puede, quisiéramos adoptar a otro niño o niña, y si es posible, ver la opción de tener uno propio más adelante«, admitió Palmira.

En entrevista, confían en que poco a poco la sociedad se abra ante estos casos.

Cuando llegué a Guadalajara yo sentí esa parte conservadora de los tapatíos. Yo queriendo agarrarla de la mano donde se me diera la gana, y ella todavía de espérame, es que me van a ver, quién te va a ver, qué onda, pues es que me conocen, y mi papá, y yo qué onda”, narró Gaby.

Cuando logramos (la adopción) vaya que vas a lograr un impacto en una sociedad muy conservadora«, dijo.

Por lo que «entonces para nosotros, es sumar, y aportar algo a la sociedad. Queremos un cambio en la sociedad, no por el tema homoparental, tan simple y sencillo en el tema de adopción”, coincidieron en señalar la pareja.

«A mí me costó trabajo aceptar. El secreto es ser uno mismo y quitarse ataduras, y el peso uno se siente, en algún momento de la vida. Cuando te aceptas como eres, tú vida cambia por completo para bien”, remató Palmira.

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