Genaro García Luna, el espía de la CIA

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Guadalajara, Jalisco.- Los cárteles de Sinaloa y de los hermanos Beltrán Leyva, cuando estaban unidos, negociaron con el ex presidente Felipe Calderón para que designara en su gabinete como secretario de Seguridad Pública a Genaro García Luna, quien además de realizar tareas policiales y de inteligencia para el Estado Mexicano, fungía desde su juventud como espía del gobierno norteamericano informando las actividades del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Es la versión que sustenta el periodista y escritor Jesús Lemus Barajas, basado en testimonios obtenidos de una investigación periodística y en su experiencia conviviendo con reclusos del crimen organizado en penal de máxima seguridad de Puente Grande, durante tres años, precisamente en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, cuando fue acusado de pertenecer al Cártel de los Caballeros Templarios.

Según Lemus, el ex jefe policiaco llegó a recibir millones de dólares por el equivalente a cinco mil millones de pesos, y de esa cantidad, se calcula que por lo menos dos mil millones de pesos fue lo que Genaro García Lunase embolsó y desfalcó al Departamento del Tesoro de Estados Unidos”, por eso es que en el país vecino del Norte, se decidió su encarcelamiento.

Hoy, estas historias son plasmadas por el periodista michoacano en un libro de investigación que saldrá a la luz pública a finales de septiembre por la editorial Harper Collins. Se intitula ‘García Luna, Felipe Calderón y el narco’, una biografía criminal no autorizada que pretende desenmarañar las redes de corrupción que prevalecieron durante la administración gubernamental federal 2006-2012, “cuando la Secretaría de Seguridad Pública mexicana fue puesta al servicio de la delincuencia organizada”, relata el autor a Metropolimx Jalisco.

 

De estudiante a espía

Genaro García Luna fue reclutado por la Central de Inteligencia Americana (CIA) como un espía “aún siendo estudiante de la Universidad Autónoma Metropolitana de la Ciudad de México. Ahí fue reclutado como un agente que informaba sobre cómo se estaba gestando un movimiento de apoyo al EZLN, y luego su principal encomienda fue darle seguimiento a la labor que realizaba el entonces maestro de la UAM, conocido como el Subcomandante Marcos, y eso le permite catapultarse como un buen espía y entra al CISEN, en enero de 1989”, destaca Jesús Lemus Barajas.

Fue uno de los protegidos por la CIA, que le brinda todos los recursos, todos las capacitaciones, todo el dinero, que eran toneladas de dólares, para que éste policía en ciernes, a la postre espía, hiciera una labor de combate al terrorismo, y para ello,  el gobierno de Estados Unidos lo acoge como una pieza clave en la lucha frontal contra el terrorismo, sin saber que esos recursos los utilizaría García Luna para su propio beneficio”, dice el entrevistado sobre la primera misión del hoy encarcelado.

Jesús Lemus advierte que ese dinero del que habla, lo habría recibido el policía mexicano siendo coordinador del área de Inteligencia, después de 1993. “Y es que no nada más le dieron capacitación, sino también mucho dinero, compra de equipos para la escucha de los objetivos y de los actores políticos y sociales de aquél tiempo. La recepción de ese dinero continuó por lo menos hasta 1999 hasta que Genaro dejó el cargo para hacerse coordinador general de Inteligencia de la Policía Federal Preventiva”.

Como coordinador de Inteligencia de la PFP, García Luna, recibiría otros recursos del gobierno estadounidense, en menor medida, y ya fueron manejados de otra forma, a través de contratos, de licitaciones, de empresas, establece el escritor.

Sin embargo, recibe nuevos recursos económicos, cuando es secretario de Seguridad Pública, gracias al Plan Mérida, que establecieron el presidente de EUA, George Bush Jr. Y el presidente de México, Felipe Calderón. Ahí vuelven a llegar carretonadas de dólares para la SSP, dinero que manejaba de manera discrecional el propio Genaro García Luna”.

Lemus describe la personalidad del ex funcionario policial como la de un hombre con una desmedida ambición de poder desde su juventud, con intenciones de controlar la vida política del país, desde que estuvo como agente en el CISEN, dependiente de la Secretaría de Gobernación, y luego como coordinador de la PFP, tiempo en el que supuestamente se apoderó para su provecho del dinero de los norteamericanos que “ahora lo reclama y lo señala, porque se sienten traicionados”, fustiga Jesús Lemus Barajas.

“De hecho, García Luna, es visto desde el gobierno de los Estados Unidos, de acuerdo a fuentes de la CIA, de la DEA y del FBI, casi con la misma magnitud del General Manuel Antonio Noriega de Panamá, al que se le encomendó la labor del combate al narcotráfico, y luego, él mismo traiciona, y ya sabemos cuál fue finalmente su destino. Y estoy seguro de que también será el destino de García Luna”, menciona el jornalista.

 

Secretario de Seguridad

En su nuevo libro, el autor hace un repaso de los más de 20 años de la carrera de Genaro García a lo largo de cuatro sexenios hasta llegar al momento en el que el personaje accede a la titularidad de una Secretaría de Estado durante la administración gubernamental de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa de 2006 a 2012.

A Jesús Lemus, el gobierno federal lo encarceló de mayo de 2008 a mayo de 2011, y de ejercer el periodismo, pretendieron hacerlo aparecer como un miembro destacado del cártel michoacano que dirigía Nazario Moreno “El más Loco”.

 

En ese tiempo, en un penal de máxima seguridad, Lemus aprendió muchas cosas. “En aquellos días de la cárcel, que me tocó coincidir con algunos criminales como Alfredo Beltrán Leyva “El Mochomo”, de cuya voz escuché la versión de las relaciones que tenía el cártel con García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública. Y con otros, como Sergio Enrique Villarreal Barragán “El Grande”, sicario y jefe de ejecuciones de los Beltrán Leyva, quien también me dispensaba una serie de historias. Y otros actores que por ahí van desfilando en el texto”.

Ellos son los que, inicialmente, en aquél tiempo, me contaron esa historia, y bueno, hoy la recopilo y la anexo con otras versiones que logro recabar de ex agentes del CISEN, que fueron amigos y colaboradores de García Luna, en aquellos ayeres, y con otros funcionarios de la SEDENA, de la Policía Federal, de la Marina, y con algunas fuentes informativas de la DEA y del FBI que operan actualmente en México como testigos protegidos y algunos que operan todavía como miembros de los cárteles de las drogas”, explica sobre su obra.

Uno de los datos más relevantes de la investigación se refiere a la intervención de los cárteles de Sinaloa y de los Beltrán Leyva que no solamente pagaron millones de dólares en sobornos a García Luna, sino que también operaron políticamente para que el propio presidente Felipe Calderón, decidiera colocar a García Luna, que ya era un aliado de estos cárteles, al frente de la Secretaría de Seguridad Pública, y con ello posibilitar el crecimiento de estas dos organizaciones criminales, además de otros grupos, con los que también tuvo contacto este personaje”.

Lemus Barajas estima que el testimonio que resulta más espeluznante de su investigación periodística corre a cargo del narcotraficante Sergio Enrique Villarreal Barragán “El Grande”, quien cuenta que “fue testigo de cómo “El Mayo” Zambada y Arturo Beltrán Leyva se reunieron, antes de que García Luna fuera designado como secretario de Seguridad Pública, por lo menos dos veces, una en Culiacán y otra en Durango, para ver y organizar, cómo iba a ser el contacto con Felipe Calderón para proponer que Genaro fuese impuesto en el cargo que finalmente ocupó, acordando pagar hasta 20 millones de dólares al presidente electo para que hiciera tal designación”.

Y ahí, en esa primera reunión, en Culiacán, es cuando se acuerda que el emisario de esta confabulación por parte de los cárteles para hacer la propuesta a Calderón debía ser Sergio Enrique Villarreal Barragán, quien aprovecha para acercarse al entonces flamante Presidente la relación de parentesco que tenía con el entonces alcalde de Torreón, el que luego fue también senador de la República por el Partido Acción Nacional, Guillermo Anaya, quien a su vez tenía una hermana casada con un hermano de “El Grande” Villarreal”, dice seguro Jesús.

El testimonio dado al periodista por el capo está reforzado por el dicho del “Mochomo”, Alfredo Beltrán Leyva, “quien contó, en el mismo tenor, esas negociaciones, es espeluznante como ese personaje dijo en su momento  que sí tenía un contacto, una cercanía con Genaro García Luna. Y tú te preguntarás ¿por qué fue  encarcelado “El Mochomo” si tenían un acuerdo? El propio Alfredo decía y lo atribuía a que resultó más importante la cantidad de millones de dólares que le pagaba el Cártel de Sinaloa al jefe policiaco para que combatieran, detuvieran y abatieran a los hermanos Beltrán Leyva, por eso fue apresado el ahora extraditado”.

 

Estado de las cosas

Genaro García Luna no pudo haber actuado solo para corromperse y de paso tejer toda una red de complicidades.

Jesús Lemus  apunta al ex presidente Calderón como el solapador que “le dio manga ancha; es decir, Felipe lo dejó actuar de manera abierta e impune, y para eso, García Luna se fue rodeando de un grupo de amigos, que son los que le ayudaron a realizar todo este entramado de corrupción y de colusión con el crimen organizado. Entre ellos se encuentra Facundo Rosas, que fue luego secretario de Seguridad Pública en Puebla; Luis Cárdenas Palomino, Ramón Eduardo Pequeño, entre otros, muy cercanos, porque hay que decirlo, el grupo llegaba fácilmente a unos 12 o 15 colaboradores que hicieron posible todo el entramado”.

Las ilícitas actividades del equipo de Genaro García Luna no se limitaron a la comisión de delitos ordinarios y lavado de dinero, “sino también de poner al servicio del crimen organizado los recursos de inteligencia del Estado Mexicano, de lo que también recibió millones de dólares. Se creó una red de empresas que colocaron servicios de hardware y de software para el espionaje en México. Y no nada más la adjudicación directa y a sobreprecio de los servicios de cursos, de hardware o de software, sino que además, estas empresas vendían dos veces el mismo equipo, el mismo programa o los mismos cursos a otras entidades, de tal forma que el equipo mexicano al hacer su labor de espionaje, también era monitoreado en tiempo real por estas empresas que vendían servicios a otras compañías del ámbito de la seguridad nacional, también, muy ligadas por supuesto a García Luna”, advierten la pesquisa.

Actualmente, son muchos los ex colaboradores del ex policía en el sistema. “Son muchísimos, seguramente. Porque de toda la estructura de mando hemos visto que salieron los más cercanos, pero todavía dentro de la estructura del Gobierno Federal, en lo que es hoy la Comisión Nacional de Inteligencia o en lo que es la Guardia Nacional, o en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, todavía tiene a muchos comandantes, muchos mandos, que fueron formados por la escuela de Genaro García Luna, y que sin duda, todavía le tienen cierto agradecimiento a este personaje”, dice sin empacho Lemus.

Y agrega: “Simplemente te puedo mencionar que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, fue un colaborador muy cercano del propio Genaro García Luna, cuando éste último era coordinador general de la Agencia federal de Investigación (AFI), de la PGR. Recordemos que Durazo formaba parte del equipo de primer nivel del presidente Vicente Fox Quesada, como Jefe de la Oficina de la Presidencia, y en consecuencia, con él, operó la salida del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán de la cárcel de Puente Grande, a cambio de millones de dólares”.

En cuanto al juicio que se sigue en los Estados Unidos, el periodista no descarta que Genaro Garcíava a tener que arrastrar a Felipe Calderón, a la posibilidad de un proceso penal, porque no puede entenderse su actuación sin la complicidad o al menos el conocimiento del Presidente de la República, en su momento. Considero que tendrá que salir a relucir varias veces el nombre de Calderón en este juicio, y sí el gobierno americano quiere seguir siendo estricto en el combate al narcotráfico en México, sin duda tendrá que llamar al ex presidente a rendir cuentas ante la justicia para que explique cómo fue que durante su gobierno crecieron exponencialmente los cárteles ya mencionados”.

 

CARRERA POLICIAL DE GENARO GARCÍA LUNA

Ø  De enero de 1989 a septiembre de 1999 fue coordinador del CISEN, en los gobiernos de los presidentes Salinas y Zedillo.

Ø  De octubre de 1999 a diciembre de 2000, al final de la administración del presidente Zedillo, fue coordinador general de inteligencia para la Prevención del Delito para la Policía Federal Preventiva.

Ø  De diciembre de 2000 a diciembre de 2006, fungió como coordinador general de la Agencia Federal de Investigación (AFI), de la Procuraduría General de la República (PGR), durante el sexenio del presidente Vicente Fox.

Ø  De diciembre de 2006 a diciembre de 2012, durante la administración gubernamental del presidente Felipe Calderón Hinojosa fue designado como secretario de Seguridad Pública.

 

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