Empresario se quita la vida tras defraudar a 130 inversionistas en Jalisco

El dueño de la Asesores Jurídicos Profesionales, Luis Oswaldo Espinoza Marín, escapó por la puerta falsa, luego de no poder pagar deudas a inversionistas.

0
373

Zapopan, Jalisco.- El propietario de la compañía Asesores Jurídicos Profesionales (AJP), Luis Oswaldo Espinoza Marín, tomó la decisión de quitarse la vida, cuando iba a ser capturado en una orden de cateo de la Fiscalía del Estado de Jalisco, acusado del delito de fraude.

El empresario fue acusado penalmente por 130 personas que invirtieron de 200 mil hasta 22 millones de pesos para la operación de compra-venta de bienes inmuebles, por  lo que por cada inversión, pagaba intereses mensuales del 2% y 3%, según el dinero invertido.

Cuando los agentes de investigación, llegaron a cumplimentar la orden de captura al coto Virreyes, en este municipio de la Zona Metropolitana de Guadalajara, escucharon un disparo de arma de fuego, y tras ingresar a la habitación principal de la casa, observaron que el empresario tenía un disparo en la cabeza y estaba muerto tendido sobre la cama.

El empresario dejó una carta póstuma sobre el buró de la cama y su identificación oficial. Previamente a su suicidio, Luis Oswaldo Espinoza Marín, subió un video a redes sociales, donde anunció que se quitaría la vida y pidió perdón a su esposa, hijos y familiares, así como a las personas defraudadas, culpándose del delito.

«Todo lo  ocasioné yo a base de engaños y falacias«, confesó.

Desde hace cuatro meses, el empresario ya no pudo pagar los rendimientos a los inversionistas, por lo que tras entrar en un proceso de quiebra, cerró el local de la oficina del corporativo, localizado en avenida Luis Pérez Verdía No. 617 en Guadalajara.

En el video de cuatro minutos y dos segundos, Luis Oswaldo Espinoza Marín, dijo que «el responsable éticamente, civil, penal e histórica, soy yo«.

El suicida es un abogado de 51 años, egresado de la Universidad de Guadalajara, y especializado en derecho notarial y finanzas.

Cuando tenía 21 años, fundó la compañía Asesores Jurídicos Profesionales (AJP), especializada en la compra y venta de bienes inmuebles, utilizando el dinero de inversionistas en su mayoría personajes políticos, deportivos y artistas.

Los inversionistas obtenían ganancias superiores al 30% al año por cada capital invertido, cobrando intereses mensuales del 2% al 3%.

En la post pandemia del Covid-19, el empresario comenzó a retrasarse en el pago de intereses, acumulando adeudos de hasta 100 millones de pesos, en el caso de algunos inversionistas.

A pesar de que el empresario confesó ser el único responsable, la Fiscalía del Estado de Jalisco, investiga a la esposa del suicida, Gloria «N» y sus hijos, así como algunos directivos por el delito de fraude.

 

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here