Guadalajara, Jalisco.- Ubicada en una zona de alta sismicidad y en la que afectan directamente tormentas tropicales y huracanes, la Costa Sur de Jalisco es, siempre, víctima por fenómenos naturales que dejan enormes destrozos en sus comunidades.

La Costa Sur concentra la mayor cantidad de epicentros sísmicos registrados en Jalisco de 1900 a la fecha, y los municipios más afectados por ese riesgo son Autlán, El Grullo, El Limón y Cihuatlán.

La recurrencia de los sismos en la zona costera jalisciense se debe a que está dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, donde la actividad volcano-tectónica es intensa, además de la joven actividad geológica. Ello se refleja en su accidentada geografía.

Hay dos zonas que concentran el mayor origen de sismos: una, en el centro del estado, con la falla continental en la Barranca de Huentitán, y la otra en la costa, por la subducción de la Placa de Cocos.

Algunos de los sismos más catastróficos que se han presentado en Jalisco, casualmente son en su costa en estas fechas: en 1932, con epicentro en el municipio de Casimiro Castillo, el 3 de junio de ese año hubo un temblor de 8.2 grados de intensidad, el mayor en la historia de Jalisco.

En 1985, si bien Ciudad Guzmán no está en la costa, fue afectada por el sismo de 8.1 grados que causó miles de muertos y gigantescos destrozos en la Ciudad de México. En la ciudad jalisciense, además de los estados Michoacán y Guerrero, el sismo dejó como saldo 320 familias damnificadas, 900 heridos y 32 muertos.

La torre del templo principal guzmanense fue parcialmente derruida por el temblor. 

El 9 de octubre de 1995, un sismo con epicentro en Manzanillo, afectó poblaciones completas del estado.

El temblor tuvo 8 grados Richter de intensidad, murieron 10 personas en las localidades costeras estatales, derribó el hotel Casa Grande (antes Coco Club Melaque) en Melaque, se abrieron grietas en carreteras en la carretera a Barra de Navidad y en La Huerta 150 personas perdieron sus pertenencias.

Hasta agosto de este año, la actividad sísmica reportada por el Servicio Sismológico Nacional, daba cuenta de los temblores que se han registrado, de entre 4.1 y 3.3 grados de intensidad, dos de ellos en Cihuatlán (7 y 8 de agosto) y dos más en Autlán de Navarro (7 de agosto).

El sismo más reciente reportado en Jalisco se dio en Sayula, pues el 6 de septiembre la zona se remeció con un movimiento de 3.2 grados.

En cuanto a los huracanes que han afectado el litoral del estado, «Patricia» ha sido el meteoro más grande acontecido hasta la fecha. En 2015, el huracán llegó a tierra y llegó a tener vientos máximos de 375 kilómetros por hora.

Aunque causó derribo de casas, arrastre de autos y desbordamientos, el huracán perdió mucha de su fuerza en cuanto tocó territorio continental, siendo sus estragos menores a lo que se esperaba.

El Huracán «Kenna» de 2002 causó daños en Colima, Jalisco y Nayarit, donde tocó tierra. Llegó a  estar a 150 kilómetros del poblado jalisciense Cabo Corrientes y dejó como saldo cuatro muertos y pérdidas por 101 millones de dólares.

«Jova» fue un huracán especialmente destructivo con las costas estatales. Llegando a Jalisco y sus municipios de litoral con fuerza categoría 3, trajo aparejadas lluvias fuertes, inundaciones, destrucción de plantíos y daños cuantiosos en casas y propiedades de los costeros.

Es recordado que el meteoro coincidió con la inauguración en Guadalajara de los cuestionados Juegos Panamericanos 2011, con lo que el entonces gobernador Emilio González Márquez no se dio tiempo de ir a evaluar la zona sino hasta cuatro días después, en otro de sus conocidos desplantes de frivolidad y falta de empatía.

Los habitantes de la costa jalisciense pagan un alto precio a la naturaleza por vivir en una zona que lo mismo tiene de bella que de peligrosa. 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here